Relación entrevistador-entrevistado: un beneficio para la estandarización

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Seguramente has hecho entrevistas alguna vez, pero ¿has analizado la interacción que ocurre durante su aplicación?

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Dana Garbarski, Nora Cate Schaeffer y Jennifer Dykema, autoras del artículo Interviewing Practices, Conversational Practices, and Rapport: Responsiveness and Engagement in the Standardized Survey Interview, nos lo explican mediante el uso del análisis conversacional.

Empecemos con lo primero, ¿sabes qué son las entrevistas estandarizadas? De una forma muy sencilla, se trata de aquellas entrevistas en donde existe una serie de preguntas que se leen a todos los entrevistados por igual, de forma secuencial y, en la mayoría de las ocasiones, las respuestas son cortas y concretas.

Ahora que lo sabes hay que considerar que no siempre se puede ser completamente estandarizado.

Es normal que se generen relaciones al momento de aplicar la entrevista, lo cual es muy beneficioso porque entre más confianza exista entre el entrevistador y el entrevistado mejor se podrán interpretar los resultados

Si no me crees, piensa en cuando conversas con alguien. La conversación suele ser mucho más fluida entre más cómodo te sientas, incluso serás más honesto en tus respuestas. En cambio si te sientes incómodo no sentirás la confianza de dar las respuestas “verdaderas” o profundizar más en el tema, en esos momentos solo quieres terminar rápido la conversación.

Y aquí como en toda relación las dos partes tienen que poner su granito de arena, tanto el entrevistador tiene que mostrar una capacidad de respuesta; es decir, mostrar preocupación. Como el entrevistado debe de tener un compromiso.

¿Cómo mostrar esa preocupación? Simplemente verificando o repitiendo la respuesta, agradeciendo o disculpándonos, todas éstas muestran que estamos escuchando, hasta podemos reír con el entrevistado.

Sin embargo, hay que tener mucho cuidado porque todo comportamiento que vaya surgiendo durante la entrevista debe ser considerado en el contexto de la misma, por ejemplo, una risa puede ser correspondida o puede ser malinterpretada.

Para esto siempre hay que saber cómo hablar con todo tipo de personas. Primero identificar con quién se está hablando, para así saber qué tipo de lenguaje es el más apropiado para la situación en específico. No se le va a hablar de la misma forma a una persona que trabaja en el campo, que a un científico si se desean mejores resultados.

Es importante entonces que tomemos en cuenta todos los aspectos posibles cuando se hace uso de esta técnica de investigación, porque, como responsables de la mismas, tenemos un compromiso de prestar atención en todo lo que nos rodea, si las personas que participan se ponen nerviosas, si la situación se vuelve tensa, si algo se malinterpreta o se acepta de buena manera, todo. Muchas veces, por más pequeñas que veamos ciertas acciones, pueden llegar a tener gran peso en los resultados finales de la investigación.

Y si en este punto sigues pensando que lo anterior puede distorsionar los objetivos de la estandarización, Dana Garbarski, Nora Cate Schaeffer y Jennifer Dykema, dicen que llevar la estandarización a un nivel más relajado nos permitirá solucionar las posibles incomprensiones del entrevistado, improvisar durante la entrevista y, como ya habíamos visto, hablar con un lenguaje más comprensivo para ellos.

Referencias

Garbarski, D., Schaeffer, N. C., & Dykema, J. (2016). Interviewing Practices, Conversational Practices, and Rapport: Responsiveness and Engagement in the Standardized Survey Interview. Sociological Methodology, 46(1), 1-38. https://doi.org/10.1177/0081175016637890


Autores 
Andrea Abonce, twitter: @andrea_abonce
Montserrat Gama, twitter: @ vaiviadame2
Elda Tello, twitter: @eldatellov
Jazmin Blancas, twitter: @hadaJazmine
Patricia Marín, twitter: @mr_patricia
Alejandro Herrera, twitter: @HerreraAlejando